Los problemas de obesidad en el país continúan creciendo, y es responsabilidad de los padres detener esto. Los niños se acostumbran a comer lo que se les da en la casa y lo que comen con los adultos que los cuidan.

Si en la casa comen sano, y llevan una colación equilibrada al jardín o colegio, se formarán la idea de que esa es la comida que les hace bien. Además de que lo pueden complementar con otro tipo de alimentos, como dulces o “cositas ricas”, pero sólo de manera esporádica.
¿Cómo enseñar?
• El diálogo siempre es bueno, explicarles por qué un alimento les hace bien y algunos mal.
• Enseñarles los beneficios de las comidas sanas.
• No restringir completamente las golosinas, sino que incluirlas semanalmente pero sin excesos.
• Premiar alternadamente, no siempre recompensar una buena acción con una golosina.
• Responde todas sus preguntas, aunque te las hagan más de una vez, así ayudará a que recuerden el por qué es mejor comer sano.
• Trata de tener en tu casa comida sana como fruta, yogurt, leche y evitar la comida chatarra. Recuerda que nosotros damos el ejemplo.
• Crear costumbres e incentivar el consumo de manera interactiva, haz un calendario semanal. Niños! El lunes es el día de la manzana, Que rico! El martes almorzaremos lentejas, cosas así. Usa tu imaginación, pueden hacer una cartulina con las comidas sanas que les gusten a tus hijos y alternarlas, las dibujan y ven que comerán en la semana.
Siempre pensemos que les debemos hacer un bien a los más pequeños, la obesidad es un problema que trae graves consecuencias a la salud, y sólo depende de los padres enseñarles a sus hijos que se puede comer bien.






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